miércoles, 20 de junio de 2007

CONFORMISMO SOCIAL

“En una cultura de masas que busca el consumo de sí misma mediante el entretenimiento y la espectacularización, el presupuesto radical de los contenidos y la actitud básica en los receptores no podría ser sino el conformismo social, la desproblematización, la desdramatización de todo conflicto real, el mensaje de que todo tiene solución y que los poderes proporcionan una seguridad esencial más allá de las alarmas esporádicas”. Así define al conformismo social el autor José Luis Sánchez Noriega, sobre cuya afirmación me gustaría destacar algunos conceptos. Por un lado, insistir en el contexto en el cual se presenta este fenómeno de conformismo social: la cultura de masas. Una cultura altamente contaminada de la presencia de los medios de comunicación, los cuales contribuyen al mantenimiento del sistema socio-económico vigente, expresando los valores culturales y simbólicos propios de la identidad y la continuidad social, y promoviendo así cada vez más, el conformismo social.

Por otro lado, los medios de comunicación de masas, al estar bajo patrocinio comercial, restringen el desarrollo convincente de una visión genuinamente crítica, lo que nos lleva no sólo hacia el conformismo, sino que a su vez facilitan muy poca base para una estimación crítica de la sociedad. Así los medios pierden objetividad y los objetivos sociales son abandonados por los medios comercializados cuando chocan con los intereses económicos. En otras palabras, la presión económica alienta el conformismo a través de la omisión de cuestiones polémicas.

El tercer y último aspecto a destacar del fragmento de Sánchez Noriega, es el tema de la desproblematización y desdramatización de todo conflicto real, cuyas consecuencias, lamentablemente, se pueden observar en nuestra realidad cotidiana. Hoy el conformismo está presente prácticamente en todos los ámbitos públicos y sociales. Así prevalece el conformismo político, el conformismo en las costumbres, el conformismo en los valores culturales, el conformismo en los principios sociales. Creo que es hora de modificar esta realidad, de abandonar la actitud pasiva en la cual nos encontramos frente a los medios, de asumir la responsabilidad social que nos compete como comunidad y buscar soluciones reales y concretas a los conflictos sociales hoy presentes. Para ilustrar un poco mejor este último aspecto los invito a ver el siguiente video que a mi parecer resume perfectamente las consecuencias de una constante desproblematización.

  • SÁNCHEZ NORIEGA, JOSÉ LUIS. “Crítica a la seducción mediática” Comunicación y cultura de masas en la opulencia informativa. Madrid, Tecnos, 1997 (pp. 328-350)

  • LAZARSFELD, PAUL. MERTON, ROBERT. “Comunicación de masas, gustos populares y acción social organizada”, en Sociología de la comunicación de masas. II. Estructura, funciones y efectos, GG Mass Media, México D.C, 1985 (pp. 22-49)

Realizado por: Flynn Soledad